FRAGMENTO - HISTORIA DE VIDA
Fragmento - HISTORIA DE VIDA -
Ernesto me lleva hasta su casa, la casa de su mamá. La tía Lupita. Es justo como la describió mi amigo Tonoe.
En la casa me recibe Elisandra, pareja de Ernesto.
Me invita a sentarme y me ofrece una de las sillas mesedoras.
'Eli' como la conocen, es alegre y rápidamente abre la plática. Se presenta, va directo y me cuenta desde sus dolores, sus alegrías,hasta sus ganas de vivir y lo que le motiva día a día.
Ella es feliz, se le nota en su voz. Cuenta 14 años con parálisis parcial de cintura y en silla de ruedas. Madre de 3 niñas, me cuenta de sus fracturas, su proceso de sanación y como fue adaptarse a su trabajo y su ritmo de vida.
Nunca se ha dejado de nadie señala, y me cuenta algunos de sus testimonios de peleas en su pasado, que la hicieron luchadora, se percibe así, rebelde y aguerrida.
Hay que conectar la cabeza y el corazón, me dice.
Por si uno falla, no hay que olvidar porque
seguimos aquí.
En poco menos de dos horas ya me ha contado todo lo que para ella es importante. Sus hijas, sus nietas, su esposo y ella misma en primer lugar.
Eli sonríe, se mantiene animada contándome de todo. Sus años cuando caminaba...dice. Siempre haciendo algo para traer dinero.
Le gusta bordar, cocinar, tejer, vender. Y cuenta que alguna vez la nombraron maestra.
No hay cosa que la limite, tampoco carga con el pesimismo ajeno.
Cuenta que una vecina le dijo "Tu debes ser muy infeliz así como eres", y le responde:
¿Y cómo soy, a ver? y remata con “quién es feliz no se mete en la vida de los demás”
Ella se ríe y da gracias por estar viva."Qué periodicazo se llevó la vecina" me dice.
Me río con su respuesta espontánea. Prefiere recordar las cosas buenas. La tarde se va rápido y oscurece. Ernesto vuelve de trabajar y me avisa que vaya a cenar a la cooperativa.
Aprovecho para conocer la cenaduria con mis últimas fuerzas, el día ha sido largo y solo me queda un cosa, baño de jícara y descansar.
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